Cómo se hace
- Despeja el espacio y pide a cada niño que busque su sitio sin tocar a nadie.
- Explica el juego con pocas palabras: «Sois árboles. Los brazos son las ramas y los pies son raíces».
- Haz una prueba de viento suave: balancea tus propios brazos muy despacio para que te imiten.
- Arranca con voz baja y lenta: «Sopla un vientecito». Los niños se mecen de pie con los brazos como ramas.
- Sube un poco la voz y el ritmo para que el viento aumente, y recuerda que el movimiento sigue siendo suave.
- Baja la voz y el ritmo para que el viento disminuya. Repite dos o tres veces la subida y la bajada.
- Cierra con voz muy tranquila, di que el viento se va y reúne al grupo para hablar.
La regla
El movimiento siempre es suave, nunca brusco.
Para qué sirve
Los niños de 3 años bajan el ritmo de la sesión moviéndose despacio con todo el cuerpo. Aprenden a regular la intensidad del movimiento siguiendo la voz de la maestra. Encaja al final de la sesión, cuando vienen activados y necesitan calmarse.
Variantes
| Si… | Cambia esto |
|---|---|
| Les cuestaMás fácil | Mece solo los brazos, con los pies quietos en el suelo, y imita tú el movimiento delante de ellos. |
| Les sobraMás difícil | Añade giros lentos del tronco y flexión suave de rodillas, y cambia el viento sin avisar: de la derecha, de la izquierda. |
| El grupo es grande o pequeño | Con un grupo grande, haz dos filas con más separación y apóyate en la maestra de apoyo. Con pocos niños, forma un círculo para que se vean entre ellos. |
| Hay poco espacio | En un aula pequeña, cada niño se balancea junto a su silla o su sitio, con los pies casi juntos y movimientos más cortos. |
| Quieres ampliarla | Terminar quedándose completamente quietos como un árbol sin viento. |
Adaptaciones
| Para | Qué cambiar |
|---|---|
| Dificultad motriz | Permite hacer el árbol sentado en una silla, moviendo brazos y tronco. Si lo necesita, apoya los pies en el suelo. |
| Alumnado con TEA | Anticipa el juego con una imagen de un árbol y usa siempre las mismas palabras. Evita cambios bruscos de volumen y deja que se coloque en un sitio fijo. |
| Atención e impulsividad | Colócate cerca de quien se acelere y marca el ritmo con tu propio movimiento lento. Usa un tono de voz susurrado para que baje la intensidad. |
Seguridad y errores frecuentes
Para que nadie se haga daño
- Deja espacio suficiente entre niños para abrir los brazos sin golpear a nadie.
- Revisa que no haya mesas ni sillas cerca de la zona de balanceo.
- Si el suelo resbala, haz la actividad con calcetines antideslizantes o descalzos.
Errores frecuentes al aplicarla
- Subir demasiado la voz o el ritmo y que acaben corriendo. Mantén el viento siempre suave y baja la voz de inmediato.
- Explicar demasiado antes de empezar. A esta edad basta con demostrar un balanceo y dejar que te imiten.
- Hacer los cambios de intensidad muy rápidos. Alarga cada fase para que noten la diferencia.
Preguntas para cerrar
- ¿Qué sentías en el cuerpo cuando el viento soplaba flojito?
- ¿Cómo se mueve un árbol cuando el viento es fuerte y cómo cuando es suave?
- ¿Cómo te quedas ahora, con el cuerpo más tranquilo o más movido?
Con el currículo
Actividad del equipo de profesores de Educación Física de Espaldera. Revisada el 26 de octubre de 2026.